lunes, 14 de noviembre de 2011

Insiste y resiste

No es complicado adivinar cómo se parte el pescado:

Todo tiene que ver con no saber,
con dejarse beber el trago por no responder,
con prestar cortesía al vago que quiere correr,
sin afán de dar el mínimo paso.

Todo tiene que ver con no sentir,
con hablar demasiado para no querer oír,
con remar bar adentro sin dirigir,
por intentar tener sustento sin insistir,
sin dejar que salga el callo.

Todo tiene que ver con conmover,
con buscar el modo de hacerse valer,
con no pasarse de bobo y conocer el deber,
con no dejar preguntas sin responder,
con no seguir pasando de todo.

No es complicado adivinar cómo se parte el pescado....

El momento

Se despertó la boca para decir sandeces,
harta del silencio inteligente
que aletargado juega su papel con creces,
desentonando continuamente.

Sin necesidad de escenario,
sólo un duro banco
y el calor de un sol proletario,
un trobador manco
y la satisfacción por salario.

Sin necesidad de pasiones,
hasta el gorro de reventar eslabones,
de fumarse otro porro,
de no atender a razones.

Se despertó el momento tras mucho rato,
harto del bucle del día a día,
de volver a encontrar vacío el plato,
de tener que tragarse su rebeldía.


Este presente ocurrió hace ya tiempo,
salvo que ahora la gente ha encontrado su momento.