lunes, 29 de agosto de 2011

Pecado nocturno


La inocencia salió esta vez a pasearse desnuda
dando envidia a la luna, otra noche se quiso quedar
a probar los placeres que ésta ya nunca le brinda,
y mató mil quehaceres, y quiso volver a pecar

Si anochece empedrada la luz que reflejan las hojas,
y entre mis ochocientos enseres me da por tirar
toda sombra que absorben mis sesos en forma de esponja,
que se cubren de brillos opacos, de vuelta a empezar.

Y las calles, repletas de lamparones
y los perros, seguidos por los ladrones
que robaron a la noche su melodía
y creyeron que nunca se haría de día.

El aliento que besa unos labios recien pintados
con carmín desgastado de tanto querese colar
en el vaso que grita: "Hoy también me he emborrachado"
con cristales de cielo que no aprendió a manejar.

Y llegar al abismo obsoleto de lo de siempre,
y trazar otro plan paralelo, saberse encontrar,
no dejar decadencias gastadas en otro retrete,
ni pensar que esta vez la locura se va a liberar.


Y las calles, repletas de lamparones
y los perros, seguidos por los ladrones
que robaron a la noche su melodía
y creyeron que nunca se haría de día.


La inocencia salió esta vez a pasearse desnuda.......

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